miércoles, 25 de mayo de 2011

YA A LA VENTA EL NUEVO LIBRO DE CONCHA MOLINA. DI SI QUIERO CON ESTILO


YA A LA VENTA EL NUEVO LIBRO DE CONCHA MOLINA Y PAULA ALONSO
DI SI QUIERO CON ESTILO

Cómo organizar tu boda y no morir en el intento (-12 meses)

Las prisas, los agobios y el estrés no ayudan a preparar una boda con éxito. Los primeros pasos son cruciales: elegir el tipo de ceremonia, el lugar donde lo celebraréis, el menú, el vestido de la novia, etc. Lo importante es vivir la aventura con ilusión y emoción, controlando el presupuesto con el que contáis y eligiendo las opciones que mejor se adapten a vuestro estilo y forma de ser.

jueves, 12 de mayo de 2011

REPORTAJE FOTOGRAFICO


El único testimonio gráfico de una boda son las fotos y el vídeo. A pesar de que es un gasto del que muchas veces querríais prescindir por el gasto que supone, sin duda se trata de un recuerdo para la posteridad.

Es vital elegir un buen profesional que, además de su pericia con la cámara, tenga siempre un plan B, por eso es aconsejable huir de aquellos fotógrafos amateur que trabajan en otra actividad pero que se dedican a fotografiar bodas los fines de semana. Normalmente trabajan ellos solos y, en caso de problemas con el coche, enfermedad o acontecimiento personal, no pueden cumplir sus compromisos. Tampoco es lo ideal un amigo o un familiar, ya que el nivel de compromiso es distinto y, para empezar, se está utilizando su tiempo de ocio para una actividad mercantil. Una empresa organizada que cuenta con diversos fotógrafos, material de confianza y gran experiencia, es la mejor opción siempre.

A la hora de contratar los servicios fotográficos y de vídeo, es imprescindible preguntar en la iglesia y el espacio destinado a la celebración si disponen de un fotógrafo en exclusiva y qué precio tiene la sanción por llevar vuestro propio fotógrafo. En la mayoría de los casos es mejor pagar este recargo por poder elegir y evitar quedar horrorizado con el resultado final, después de haber pagado el trabajo. En este apartado las improvisaciones y los ahorros suelen ser sinónimo de fracaso. Hay que tener en cuenta con el fotógrafo elegido si, dentro del presupuesto ofertado, está incluido un segundo fotógrafo, las horas de trabajo y cuántas necesitará realmente, qué equipo llevará y qué trabajo de posproducción realiza. Debe estar preparado para todo tipo de imprevistos, baterías, cámaras de repuesto, luces, etc… Asimismo hay que preguntar por los montajes, la posibilidad de realizar álbumes extras y siempre especificar lo que deseáis. Hay parejas que quieren que el fotógrafo esté en todo momento, o simplemente que su reportaje se ciña a la ceremonia y banquete, sin que fotografíe el momento de la barra libre, por ejemplo.

Antes de contratar a este profesional, es necesario reunirse un par de veces con él para tratar diferentes aspectos, como los descritos en el párrafo anterior y también resulta muy útil para este profesional conoceros, ver qué tipo de pareja sois, qué os gusta y qué no, qué planes tenéis y cómo veis vuestro futuro en común. De esa forma, el fotógrafo se hará una buena idea de qué momentos son buenos para filmar, qué miradas hay que captar y qué gestos son totalmente personales y merecen la pena ser testimoniadas.


Elección del tipo de reportaje

El estilo clásico o tradicional sigue siendo el preferido todavía. La calidad y el precio así como la satisfacción de colocar las fotos a elección de los novios, son decisivos a la hora de elegir esta opción.
El libro de fotos o fotografía digital, algo más costoso, requiere de una gran dosis de paciencia y de sensibilidad por parte de la persona que coloca las fotos en el álbum. Este trabajo de posproducción precisa de muchas horas delante del ordenador y saber bien qué es lo quieren los novios.

Como idea final aprovechamos para sugeriros un reportaje o shooting previo a la boda. Lo ideal es que la pareja se reúna con el fotógrafo en un escenario habitual (cafetería, casa particular, parque) unos días antes y realicen un reportaje lo más espontáneo posible, con ropa cómoda y en algunas situaciones habituales. Es un recuerdo bonito y además “da tablas” para el día D. El fotógrafo debería ser el mismo que luego estará el día de la boda y se establece una relación previa y sin nervios ni posados, ni familiares. De esta forma el fotógrafo irá captando momentos espontáneos y preciosos y acudirá a la boda mucho más convencido de cómo será el trabajo final. Verdaderamente este breve reportaje previo merece la pena y es realmente divertido.